¿Y ahora qué hago yo aquí? Dijo la tetera. En invierno estoy en mi casa, preparó un té y me lo tomo calentito mirando por la ventana o al infinito que me meto más en el papel y lo saboreo mejor. Pero ahora es verano los días son más largos. Voy, vengo, entro, salgo… que trajín y con este calor…

 

¿Por qué té frío?

Cuando el calor aprieta, la sed también. Por eso es tan importante saber hidratarse, con bebidas refrescantes, sanas y sabrosas. El té helado hecho en casa cubrirá todas esas necesidades. Cada vez tenemos más claro que lo bueno si es sano, dos veces bueno. Por eso sí el té helado lo preparamos en casa, nos aseguraremos una bebida sana y de calidad. Los tés industriales que encontramos en le mercado suelen contener mucho azúcar y poco té. El resultado de tomar este tipo de tés es que al poco rato volvemos a tener más sed. Debido al alto contenido en azucares este tipo de bebidas lo que hacen es deshidratar. Por no hablar del aporte de calorías.

 

Propiedades del té frío.

El té frío afortunadamente no pierde ni una sola de sus propiedades. De esta manera al saciar tu sed con un té verde o blanco, además estarás tomando un alto nivel de antioxidante que nos vienen tan bien a lo largo de todo el año para luchar contra los radicales libres, pero más aún en verano.

Qué decir de las propiedades del té rojo. El devora grasas por excelencia. En la época de vacaciones no se me ocurre mejor aliado para combatir la sed que esta variedad que durante siglos fue de uso exclusivo para  emperadores y realeza, prohibiendo su consumo al pueblo.

 

Preparación del té frió.

Para elaborar un té frío, infusionaremos de manera habitual el té. Siempre siguiendo las indicaciones de la etiqueta que acompaña a tu té Alveus, donde podrás ver la cantidad, tiempo y grados dependiendo de la variedad elegida. Una vez pasado el tiempo de infusión colaremos el té a una jarra que podamos introducir en la envera para enfriar.

Si queréis, os dejo algún consejo para que el resultado sea el deseado:

No utilicéis el hielo directamente para enfriar el té, lo haremos para mantenerlo frío. Si además preparas tu cubitera con el propio té, conseguirás potenciar el sabor y no lo estarás aguando. En verano también el termo puede ser muy práctico a la hora de llevar tu té. Piensa que los termos sirven para conservar tanto el calor como el río. Así podrás disfrutar de tu té helado en cualquier lugar. Por último decir que una infusión puede estar entre 24 y 48 hora en la nevera, a partir de de ahí perderá sus propiedades.

 

Tés recomendados para tomar fríos.

Los tés ideales para tomar fríos son principalmente aquellos que tienen un sabor refrescante, como los tés con cítricos, el jengibre, menta, frutos rojos, frutas tropicales, etc. Teniendo en cuenta que al dejarlos reposar aumentan su sabor son mas aconsejables los tés verdes y blancos, siempre respetando el tiempo de infusión para que su sabor no amargue y no tengas que endulzar demasiado (o nada).

Entre la variedad que puedes encontrar en Sabores Lejanos os puedo recomendar el Té Vede Mil y una noches (sabor a rosa-naranja-mango), Té Verde Placer Tropical (sabor a melocotón. limón), Té Blanco Melocotón-Maracuyá (sabor a melocotón-maracuyá), Té Blanco Jengibre-Limón (sabor a jengibre-limón), Té rojo Brisa de verano (sabor a fresa-crema).

Para aquellos que prefieran el sabor y las propiedades del Rooibos pueden elegir mezclas como el Rooibos Jengibre-Limón (sabor a jengibre-limón), Rooibos Capetown (sabor a maracuyá-limón), Rooibos Naranja-Zanahoria (sabor a naranja-zanahoria).

Y cómo no, las mezclas de frutas no podían faltar par hacer en frío, todas ellas ideales pero podemos destacar el Mojito Rojo (sabor a melocotón-menta), Hawaii Cocktail (sabor a albaricoque-vainilla), Piña Colada (sabor a piña-coco).

 

Deseo que las reflexiones de la tetera en verano os sean útiles y prácticas a la hora de preparar un buen té helado y podáis seguir disfrutando de esta fascinante bebida también los días de más calor del año. Disfrutad del verano, del tiempo libre y sed felices.